Tiempo de contar un cuento...
Erase una vez un muñequito de
nieve que vivía en el jardín de una familia con tres niños, a los niños y a los
mayores de aquella familia les encantaba el fútbol, y cada tarde de domingo
veían jugar a un equipo que vestía de blanco y lo pasaban fenomenal. El muñeco
podía ver los partidos a través de la ventana, y cada día le gustaban más.
Soñaba con ser uno de aquellos jugadores blancos que se dirigían a toda
velocidad hacia la portería, regateaban a tres contrarios, remataban y “Goool”.
Cómo le gustaría llevar uno de esos balones en los pies, recorrer el campo
entero para marcar; recibir los aplausos del público, los abrazos de los
compañeros, la palmadita en la espalda del entrenador…