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domingo, 9 de junio de 2013

La estrella del océano.

En 150 palabras entre las que debe incluirse baile, regalo y estallar.


El pirata Diente de Plata había hecho estallar los nudillos de sus dedos, estaba orgulloso. Tras treinta años debatiéndose entre el baile de números de sus cartas de navegación, finalmente lucía en la proa el gran cofre del tesoro hundido con el Galeón Trotamundos.
Navegaba en son de paz hacia el Mar de las Sirenas Perladas, con una promesa que cumplir: devolver a Ágatha, Voz de las Profundidades, el tesoro arrebatado por los Trotamundos orientales. Entonces Diente de Plata había perdido la batalla, además de una pierna, la mano derecha y un ojo. Se iba a tirar por la borda cuando escuchó el canto de la sirena llorando la pérdida de un preciado regalo, la gran perla blanca, único legado de su madre. Decidió no morir hasta calmar el dolor de aquella criatura.
A la luz del sol abrió el cofre, la perla de los mares brilló como una estrella del océano.

lunes, 3 de junio de 2013

Los secretos de mamá.

Peces-de-colores-dibujo En 150 palabras, entre las que se incluyen: peces, número y neceser.

Allí estaba el neceser de mamá en el que siempre había querido husmear pero ella no me dejaba. Decía que contenía cosas peligrosas para niños.
Me dirigí silenciosa hacia aquella bolsita de plástico decorada con peces de colores, sentía gran curiosidad, pero no pensaba hacer nada peligroso. Sólo echar un vistazo. Lo abrí cuidadosa y entre varios objetos reconocibles me llamó la atención uno, eran unas minúsculas pastillas de colores, cada una con un número del uno al veintiocho. Entonces entró mami, y tras la consecuente regañina por andar con sus cosas a escondidas le pregunté qué eran aquellas pastillitas. Me respondió que servían para no traer bebés.
Estuve pensando en aquello todo el día... Yo quería un hermanito que nunca llegaba, tendría que hacer algo. Aquella noche saqué las pastillas una a una y rellené con 28 piedrecillas. Así, aunque mamá se las estuviera dando a la cigüeña del campanario, no le harían efecto.
Luz Rodríguez

domingo, 26 de mayo de 2013

En el taller de costura.

En 150 palabras, y conteniendo las siguientes: aguja, ojo y miel.


Mi tía tenía unos enormes ojos color miel. Los recuerdo muy bien mirando a través del ojo de una aguja para enhebrarla:
- ¿Quieres ayudarme? Ya no veo bien.
Y yo practicaba con gusto, hacía falta vista pero también habilidad.
Pasaba algunas tardes en su taller de costura donde aprendí a hacer vestiditos para las muñecas con pequeños retales: Recortaba y doblaba a la mitad un cuadrado pequeño de tela y con las tijeras hacíamos un agujerito cerca del doblez, de la anchura de los brazos. Al separar la tela ya teníamos una camiseta sin mangas. Después cosía un botón y un ojal para poder cerrar la blusa por detrás.
Al final de la tarde llegaba la hora de recoger... Entonces mi tía me daba un imán que yo pasaba por todas partes. ¡Increíble! el imán era capaz de detectar y atraer alfileres a gran velocidad, haciendo la tarea sumamente divertida.

Luz Rodríguez

sábado, 18 de mayo de 2013

La extraña cigüeña.

En 150 palabras, incluyendo: colegio, nido y extraño.


Frente a mi colegio hay una iglesia y en lo alto del campanario hay un nido enorme.
Cada mañana a la misma hora veo un gran ave posarse en el nido llevando algo en el pico. Me parece extraño. Es siempre cuando el recreo acaba y suena el timbre para volver a clase.
Pregunté qué ave era aquella y me dijeron: "una cigüeña". ¡Esa es la que mamá me dijo que traía los bebés!- pensé...- ¿Será que los tiene ahí dentro del nido? ¿Y cómo los alimentará? ¿Con su propia leche?
- Profe, ¿La cigüeña es mamífero?
- ¡No, no! ¡pone huevos!
Entonces..., pensaba yo, ¿Cómo alimenta a los bebés hasta que los lleva con sus familias?
A la mañana siguiente en el patio, tras la merienda, estuve atenta al ave; así fue cómo descubrí que bajaba a por el mini-brick de leche que yo nunca acabo y tiro a la papelera cada día.

Luz Rodríguez

domingo, 12 de mayo de 2013

Domando al domador.

150 palabras, incluyendo: Inspiración, Tigre y muñeca. 


 El tigre estaba harto de vivir en una jaula y trabajar en estúpidos números de circo inventados por un domador mediocre ¿Pero qué podía hacer un animal salvaje como él que había nacido en el circo y no sabía ni cazar?
 Aquella tarde cuando sonó la música que indicaba el momento de salir al escenario, con la grada repleta, se fijó en algo que colgaba de la muñeca del domador y le vino la inspiración.
 En su salto estelar, cuando el domador subía altísimo con un arco ardiente en una mano que él debía atravesar, el tigre se lanzó a gran velocidad hacia el otro brazo, y rozando la muñeca le arrebató con sus colmillos la llave de la jaula.
Al aterrizar sobre la arena luciendo la llave arrancó del público los mayores aplausos de su carrera profesional, convirtiéndose así en el mejor tigre de la historia del circo.

 Luz Rodríguez

domingo, 5 de mayo de 2013

Mi primera boda.

En 150 palabras, incluyendo: fiesta, sol, verano.


Era verano, lucía un sol radiante. Mamá me vistió un traje de fiesta rosa y fuimos a mi primera boda. En un precioso jardín decorado con lazos y bajo un arco de rosas rojas, junto a los músicos, esperaba un príncipe. Sonaron violines, de un coche de caballos bajó una hermosa princesa vestida de blanco.

De repente sonó un trueno, y empezó a soplar un
viento loco.
- El tiempo está cambiando- dijo mamá.
- ¡El tiempo es un monstruo!- respondí asustada- ¡cómo ruge!
Los lazos y el arco de rosas volaron. Comenzó a llover. La princesa estaba asustada, mojada y triste.
El príncipe se acercó, la cubrió con su chaqueta y la acompañó al lugar donde esperaban los músicos, callados por los truenos. Besó a la princesa y la tormenta cesó. Salió un precioso arco iris sobre ellos bajo el que se casaron.
- El tiempo es un monstruo bueno, pensé.
Nunca más me asusté de una tormenta.



domingo, 28 de abril de 2013

La isla de las maravillas.

En 150 palabras, incluyendo: Manzana, Volcán y Río.


En la Isla del Volcán de las Maravillas, donde vivían los dinosaurios alados, hacía mucho tiempo que no llovía y ya no tenían ni tulipanes para comer. Hasta el Río Rosa se había secado y algunos dinosaurios volaron hacia el continente buscando sustento. Pero muchos no quisieron abandonar su hermosa tierra y pedían a mamá naturaleza algo de ayuda.

Una tarde, el Gran Dinosaurio Abuelo tenía tanta hambre que le sonaron las tripas estruendosamente, haciendo retumbar la tierra y provocando al gran volcán que entró en una tremenda erupción. Miles de manzanas salieron de dentro como una gran lluvia frutal. Manzanas frescas o aliñadas, en compota y asadas o mermelada de manzana, sirvieron de alimento a los dinosaurios que dieron gracias a la madre naturaleza por aquella maravilla. El Abuelo les contó cómo fueron sus antepasados, en época de bonanza, quiénes almacenaron al frescor del cráter miles de manzanas.

sábado, 20 de abril de 2013

El arlequín sonriente

En 150 palabras, incluyendo: globo, flor, sonriente.


El domingo en el parque se me acercó un arlequín que llevaba una flor en una mano y un globo acorazonado en la otra y me dijo:
dibujo-flor- Hola, soy el arlequín sonriente. Pequeña, elige lo que más te guste, globo o flor, y te regalo una sonrisa.
Me encantan las flores pero el globo era tentador, como la flor se marchitaría decidí globo.
- Toma, es tuyo- y el arlequín sonrió.
Papá me dio una moneda para entregarle y yo le pregunté:
-¿Hay que pagar?
- No es necesario- me contestó- basta con que me regales una sonrisa.
Sonreí de corazón y entonces él me entregó también la flor. Y cuando tuve los dos preciados regalos en mis manos descubrí que lo que más me había gustado fueron las sonrisas. Así que los regalé a otros niños a cambio de hermosas sonrisas fugaces. La flor se secó y al globo se lo llevó el viento.